Parque Nacional Jeannette Kawas Fernández

El Parque Nacional Blanca Jeannette Kawas Fernández es uno de los espacios naturales más representativos de la costa caribeña de Honduras. Su territorio reúne bosques tropicales, humedales, manglares, lagunas, ríos, playas y ambientes marinos que forman un complejo ecosistema conectado entre tierra y mar.

El parque se encuentra en la Bahía de Tela, en el departamento de Atlántida, y se extiende por una extensa zona de influencia costera. Su cercanía con Tela y con diferentes comunidades de la región permite que la conservación de sus recursos naturales tenga también una relación directa con la vida, la cultura y las actividades económicas de las poblaciones cercanas.

Además de su importancia nacional, el área forma parte del sistema internacional de humedales protegidos por la Convención Ramsar como el Sitio Ramsar No. 722.

DATOS GENERALES

Nombre: Parque Nacional Blanca Jeannette Kawas Fernández

Nombre anterior: Parque Nacional Punta Sal

Categoría: Parque Nacional

Departamento: Atlántida

Región: Caribe hondureño

Zona de referencia: Bahía de Tela

Sitio Ramsar: No. 722

Superficie del parque: aproximadamente 78,145 hectáreas según inventarios nacionales del área.

Superficie del sitio Ramsar: aproximadamente 79,382 hectáreas según la ficha Ramsar más reciente.

Altitud: desde el nivel del mar hasta sectores elevados que alcanzan aproximadamente 250 metros.

Ecosistemas principales: bosques tropicales, bosques inundables, manglares, humedales, lagunas, playas, ambientes marinos y arrecifes.

La diferencia entre las superficies reportadas se debe a que la delimitación del parque y la del sitio Ramsar corresponden a referencias territoriales que no necesariamente son idénticas. Por ello, Eco Honduras mantiene ambas cifras diferenciadas en lugar de presentarlas como si fueran la misma superficie.

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UBICACIÓN

El Parque Nacional Blanca Jeannette Kawas Fernández se encuentra en la costa norte de Honduras, dentro de la Bahía de Tela.

Su territorio tiene como elemento dominante el mar Caribe y comprende una combinación de ambientes costeros y continentales.

La ciudad de Tela constituye uno de los principales puntos de referencia para visitar y conocer el área protegida.

Hacia diferentes sectores del parque aparecen comunidades, zonas agrícolas, cuerpos de agua y áreas naturales que forman parte de la dinámica ecológica y social de la región.

Los registros del inventario nacional ubican el parque a pocos kilómetros al oeste de la ciudad de Tela y describen una extensión aproximada de 35 kilómetros de costa por unos 20 kilómetros de profundidad territorial.

RELIEVE Y PAISAJE

El paisaje del parque cambia considerablemente en distancias relativamente cortas.

En las zonas próximas al litoral predominan playas, vegetación costera, humedales y ambientes marinos. Hacia el interior aparecen áreas boscosas, zonas inundables, lagunas y pequeñas elevaciones.

Esta variedad de relieves contribuye a crear diferentes condiciones de humedad, drenaje, vegetación y hábitat para la fauna.

Entre los puntos elevados del área se encuentran sectores conocidos como los cerritos del área de Los Micos, la península de Punta Sal, Cerro Berlín y Cerro Agua Caliente.

ECOSISTEMAS

Una de las principales características del Parque Nacional Blanca Jeannette Kawas Fernández es la diversidad de ecosistemas concentrados dentro de una misma área.

BOSQUES TROPICALES

Los bosques húmedos tropicales ocupan sectores importantes del territorio y sirven como refugio para numerosas especies de plantas, mamíferos, aves, reptiles y anfibios.

Su elevada humedad y la presencia de diferentes estratos de vegetación permiten que el bosque proporcione alimento, refugio y sitios de reproducción para numerosas especies.

BOSQUES INUNDABLES

Son bosques que se desarrollan sobre terrenos donde el agua permanece presente durante determinados períodos.

Estos ambientes son fundamentales para la dinámica de los humedales y funcionan como zonas de transición entre los sistemas terrestres y acuáticos.

MANGLARES

Los manglares ocupan sectores donde existe influencia de agua salada o salobre.

Sus raíces forman estructuras complejas que sirven de refugio para peces, crustáceos, moluscos y otras especies.

También contribuyen a disminuir la erosión de las costas y ayudan a mantener la estabilidad de los ambientes litorales.

HUMEDALES

El parque posee extensas áreas de humedales asociadas con lagunas, ríos, canales y terrenos temporal o permanentemente inundados.

Estos ambientes almacenan y movilizan agua, proporcionan refugio a la fauna y conectan diferentes ecosistemas.

LAGUNAS COSTERAS

Las lagunas representan ambientes de transición entre el continente y el mar.

Sus aguas pueden presentar diferentes grados de influencia marina y reciben aportes procedentes de ríos, lluvias y escorrentías.

ECOSISTEMAS MARINOS

La protección no termina en la línea de playa.

El área también está relacionada con ambientes marinos donde existen arrecifes coralinos, pastos marinos y otras comunidades que mantienen una relación ecológica con los manglares y humedales.

La conexión entre manglares, pastos marinos y arrecifes coralinos es uno de los elementos que aumenta el valor ecológico del área.

TIPOS DE BOSQUES Y VEGETACIÓN

Dentro del parque se encuentran diferentes comunidades vegetales determinadas por la humedad, el tipo de suelo, la presencia de agua dulce y la influencia marina.

Entre los ambientes forestales más importantes se encuentran:

  1. Bosque húmedo tropical de tierras bajas.
  2. Bosque latifoliado.
  3. Bosque inundable.
  4. Vegetación asociada a ríos y canales.
  5. Bosques de manglar.
  6. Vegetación de humedales.
  7. Vegetación costera.

En las áreas inundables pueden encontrarse árboles adaptados a terrenos con abundante presencia de agua, mientras que en las zonas costeras predominan especies capaces de soportar salinidad, viento y cambios en el nivel del agua.

RÍOS Y SISTEMA HIDROLÓGICO

El agua es uno de los elementos que define la estructura ecológica del Parque Nacional Blanca Jeannette Kawas Fernández.

Entre los principales ríos y cursos de agua relacionados con el área se encuentran:

  1. Río Ulúa.
  2. Río Chamelecón.
  3. Río San Alejo.
  4. Río Agua Blanca.
  5. Río La Esperanza.
  6. Canal Martínez.

Los ríos y canales permiten la circulación de agua entre diferentes ambientes y contribuyen a mantener los humedales y otros ecosistemas asociados.

Los ríos Ulúa y Chamelecón tienen además importancia regional por su relación con actividades de transporte acuático, recreación y turismo.

LAGUNAS Y HUMEDALES

El parque posee un complejo sistema de lagunas y humedales.

Entre los cuerpos de agua y sectores de humedales relacionados con el área se encuentran:

  1. Laguna de Los Micos.
  2. Laguna Quemada.
  3. Laguna El Diamante.
  4. Laguna de Río Tinto.
  5. Laguna Tisnachi.
  6. Canales y zonas inundables asociadas.

LAGUNA DE LOS MICOS

La Laguna de Los Micos constituye uno de los principales ambientes acuáticos de la zona.

Su combinación de agua, vegetación acuática, bosques y humedales genera condiciones favorables para numerosas especies de aves, peces, reptiles y otros animales.

El paisaje de la laguna también tiene un importante potencial para el turismo de naturaleza y la observación de aves.

TIPOS DE SUELOS

Los suelos del parque son variados porque se encuentran relacionados con diferentes ambientes.

En las zonas cercanas a los ríos aparecen materiales depositados por el movimiento del agua, mientras que en los humedales predominan terrenos con drenaje limitado y períodos de saturación.

También existen suelos asociados a áreas boscosas, sectores inundables y terrenos arenosos próximos a la costa.

De manera general pueden encontrarse:

  1. Suelos aluviales.
  2. Suelos de áreas inundables.
  3. Suelos con drenaje deficiente.
  4. Suelos asociados a humedales.
  5. Suelos forestales de tierras bajas.
  6. Terrenos arenosos de playa.
  7. Suelos influenciados por ambientes costeros.

La variedad de suelos ayuda a explicar por qué diferentes comunidades vegetales pueden desarrollarse dentro de un territorio relativamente conectado.

FLORA

La flora del Parque Nacional Blanca Jeannette Kawas Fernández refleja la transición entre los ambientes terrestres, de agua dulce y marinos.

FLORA DE MANGLAR

Entre las especies de mangle presentes en el área se encuentran:

Mangle rojo — Rhizophora mangle

Desarrolla raíces que permanecen parcialmente expuestas y que forman refugios para organismos acuáticos.

  1. Mangle negro — Avicennia germinans
  2. Es una especie adaptada a ambientes costeros salinos y posee estructuras especializadas que le permiten intercambiar gases en terrenos donde el suelo permanece saturado.
  3. Mangle blanco — Laguncularia racemosa
  4. Forma parte de las comunidades de manglar de las zonas costeras y estuarinas.
  5. Mangle botoncillo — Conocarpus erectus
  6. Puede encontrarse en sectores de transición entre los manglares y otros tipos de vegetación costera.
  7. La presencia de estas cuatro especies de mangle representa un elemento de particular importancia dentro del sistema costero hondureño.

FLORA DE HUMEDALES Y BOSQUES INUNDABLES

Entre las especies registradas en ambientes húmedos del área se encuentran:

  1. Zapotón — Pachira aquatica
  2. Sangre — Pterocarpus officinalis
  3. Varillo — Symphonia globulifera
  4. Grias cauliflora
  5. Santa María — Calophyllum brasiliense
  6. Cedro macho — Carapa guianensis
  7. Bactris major
  8. Helecho de pantano — Acrostichum aureum

Estas plantas forman parte de comunidades adaptadas a condiciones de humedad elevada y, en algunos sectores, a inundaciones periódicas.

FAUNA

La diversidad de ambientes convierte al parque en un importante refugio para la fauna del Caribe hondureño.

Los registros utilizados para la designación Ramsar reconocen 544 especies de vertebrados y 384 especies de invertebrados terrestres y marinos. Dentro de los vertebrados se incluyen aves, mamíferos, peces, anfibios y reptiles.

AVES

El parque proporciona alimentación, refugio y sitios de descanso para numerosas especies residentes y migratorias.

Se han registrado 345 especies de aves, lo que convierte al área en un sitio especialmente interesante para la observación de aves.

La combinación de playas, manglares, lagunas, bosques y humedales permite encontrar diferentes grupos de aves dependiendo del ecosistema visitado.

MAMÍFEROS

Se han registrado 49 especies de mamíferos.

Entre las especies de mayor importancia para la conservación se encuentra el manatí antillano, asociado a ambientes acuáticos costeros y de agua dulce.

También existen mamíferos terrestres asociados a los bosques, incluyendo especies de felinos y otros animales que requieren grandes extensiones de vegetación para desplazarse y encontrar alimento.

REPTILES Y ANFIBIOS

El área registra una importante diversidad de reptiles y anfibios.

Entre las especies de interés para la conservación se encuentran:

  1. Cocodrilo americano — Crocodylus acutus
  2. Tortuga caguama — Caretta caretta
  3. Tortuga verde — Chelonia mydas
  4. Tortuga carey — Eretmochelys imbricata
  5. Tortuga baula — Dermochelys coriacea
  6. Iguana verde — Iguana iguana
  7. Garrobo gris — Ctenosaura similis
  8. Boa — Boa constrictor
  9. Pitón hondureño — Loxocemus bicolor

Estas especies representan diferentes ambientes del parque, desde las zonas terrestres y boscosas hasta las playas y ambientes marinos.

PECES

Los ambientes de agua dulce y salobre sostienen una importante comunidad de peces.

La información disponible registra 70 especies de peces de agua dulce.

Entre las especies de interés se encuentran el tepemechín y el cuyamel, peces que tienen importancia tanto ecológica como cultural y alimentaria en diferentes regiones de Honduras.

INVERTEBRADOS Y ORGANISMOS MARINOS

La biodiversidad del parque también incluye una gran variedad de organismos que muchas veces pasan desapercibidos para los visitantes.

Se han registrado moluscos, insectos y otros invertebrados, además de una importante diversidad de corales marinos.

Los registros utilizados incluyen 151 especies de moluscos, 142 especies de insectos y 51 especies de corales marinos.

ESPECIES DE ESPECIAL IMPORTANCIA

Entre los organismos que otorgan un valor especial al parque se encuentran especies amenazadas o de importancia para la conservación.

Destacan:

  1. Manatí antillano.
  2. Jaguar.
  3. Cocodrilo americano.
  4. Tortuga verde.
  5. Tortuga carey.
  6. Tortuga caguama.
  7. Tortuga baula.
  8. Tepemechín.
  9. Cuyamel.

La presencia de estas especies demuestra la importancia de mantener conectados los diferentes ecosistemas del parque.

COMUNIDADES VINCULADAS AL PARQUE

El Parque Nacional Blanca Jeannette Kawas no puede comprenderse únicamente desde su naturaleza.

En su entorno existen comunidades que mantienen relaciones históricas, culturales y económicas con los recursos naturales del territorio.

Entre las comunidades vinculadas se encuentran poblaciones Garífunas y otras comunidades de la zona de influencia, entre ellas:

  1. Tornabé.
  2. San Juan.
  3. Miami.
  4. Río Tinto.

La relación entre las comunidades y el área protegida incluye actividades pesqueras, agrícolas, gastronómicas, artesanales y turísticas.

El componente comunitario es particularmente importante en la región debido a la presencia histórica de comunidades Garífunas y a su relación cultural con la costa y los recursos del mar y los humedales.

IMPORTANCIA CULTURAL

El parque forma parte de un territorio donde la naturaleza y la cultura están estrechamente relacionadas.

Para las comunidades Garífunas de la zona, el mar, los ríos, los humedales y los recursos naturales forman parte de una relación histórica con el territorio.

La gastronomía, la música, la danza, las artesanías y las actividades relacionadas con el mar constituyen elementos que pueden complementar las experiencias de turismo de naturaleza.

Por ello, visitar el área no solamente permite conocer paisajes naturales, sino también acercarse a una parte importante de la diversidad cultural del Caribe hondureño.

ACTIVIDADES TRADICIONALES Y ECONOMÍA LOCAL

Los recursos naturales del área han tenido diferentes usos por parte de las poblaciones de su entorno.

Entre las actividades relacionadas históricamente con la zona se encuentran:

  1. Pesca artesanal.
  2. Agricultura.
  3. Elaboración de artesanías.
  4. Gastronomía.
  5. Transporte acuático.
  6. Servicios turísticos.
  7. Hospedaje.
  8. Guianza local.

La conservación del parque busca que los recursos naturales puedan continuar proporcionando beneficios ambientales y sociales sin comprometer la permanencia de los ecosistemas.

TURISMO

El Parque Nacional Blanca Jeannette Kawas Fernández posee condiciones excepcionales para desarrollar diferentes modalidades de turismo responsable.

ECOTURISMO

Permite conocer ecosistemas naturales procurando reducir el impacto sobre el ambiente.

TURISMO DE NATURALEZA

Incluye recorridos para apreciar bosques, humedales, lagunas, manglares y paisajes costeros.

OBSERVACIÓN DE AVES

La gran diversidad de aves convierte al área en un sitio de interés para observadores y fotógrafos de naturaleza.

FOTOGRAFÍA

Los contrastes entre bosque, agua, manglares, playas y fauna ofrecen numerosos escenarios para fotografía de naturaleza.

TURISMO ACUÁTICO

Los ríos, lagunas, canales y ambientes costeros permiten desarrollar recorridos acuáticos en los lugares donde estén autorizados y bajo las condiciones establecidas para el área.

TURISMO DE PLAYA

Las playas forman parte del paisaje natural del parque y pueden complementar las experiencias de naturaleza.

TURISMO MARINO

Los ecosistemas de arrecifes y pastos marinos representan un componente adicional para actividades de interpretación y observación marina.

TURISMO COMUNITARIO

Las comunidades cercanas pueden ofrecer experiencias relacionadas con gastronomía, cultura, artesanía, historia y formas tradicionales de vida.

TURISMO EDUCATIVO

El parque también posee un gran potencial para actividades de educación ambiental, investigación y aprendizaje sobre humedales, manglares, bosques y biodiversidad.

SERVICIOS ECOSISTÉMICOS

Los beneficios que proporciona el parque van mucho más allá del turismo.

Sus ecosistemas ayudan a:

  1. Regular el ciclo del agua.
  2. Mantener humedales.
  3. Proteger zonas costeras.
  4. Proporcionar refugio a especies.
  5. Mantener poblaciones de peces y otros organismos acuáticos.
  6. Favorecer la conectividad ecológica.
  7. Conservar biodiversidad.
  8. Proporcionar recursos naturales.
  9. Contribuir a la educación y la investigación.
  10. Ofrecer espacios para recreación y turismo.

Los humedales del área también tienen relación con la regulación hídrica y con el mantenimiento de recursos utilizados por las poblaciones de la región.

CONECTIVIDAD ENTRE TIERRA, AGUA Y MAR

Una de las mayores riquezas del Parque Nacional Blanca Jeannette Kawas Fernández es que sus ecosistemas no funcionan de manera aislada.

Los bosques reciben agua de las lluvias y de los sistemas fluviales.

Los humedales almacenan y distribuyen agua.

Los manglares sirven como áreas de refugio y alimentación para diferentes organismos.

Los pastos marinos y arrecifes forman parte de sistemas marinos relacionados con las aguas costeras.

Esta conexión permite el movimiento de especies entre diferentes ambientes y mantiene procesos ecológicos que serían mucho más difíciles de conservar si cada ecosistema estuviera aislado.

IMPORTANCIA PARA LA CONSERVACIÓN

El parque representa una de las áreas naturales de mayor relevancia del Caribe hondureño debido a la combinación de ecosistemas que conserva.

Su importancia se refleja en varios aspectos:

Biodiversidad: alberga una gran cantidad de especies.

Humedales: protege extensas zonas húmedas de importancia ecológica.

Manglares: conserva comunidades de manglar fundamentales para los ambientes costeros.

Fauna amenazada: proporciona hábitat a especies que requieren protección.

Conectividad ecológica: relaciona ambientes terrestres, dulceacuícolas, costeros y marinos.

Cultura: mantiene una relación directa con comunidades de importancia cultural para Honduras.

Turismo: ofrece oportunidades para actividades de naturaleza y educación ambiental.

Investigación: sus diferentes ecosistemas permiten estudiar procesos ecológicos y biodiversidad.

CONSERVACIÓN Y MANEJO

La protección del área forma parte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Honduras.

El Instituto Nacional de Conservación y Desarrollo Forestal, Áreas Protegidas y Vida Silvestre, ICF, tiene responsabilidades institucionales relacionadas con la administración de las áreas protegidas del país y con la conservación de la biodiversidad.

El manejo de un área de esta magnitud requiere la participación de instituciones, comunidades locales, organizaciones de conservación y otros actores vinculados con el territorio.

La conservación no consiste únicamente en proteger animales y árboles. También implica mantener los procesos naturales que permiten que los humedales, bosques, ríos, manglares y ecosistemas marinos continúen funcionando.

PRINCIPALES DESAFÍOS DE CONSERVACIÓN

Como ocurre con muchas áreas naturales de la costa caribeña, la conservación del parque requiere atención permanente.

Entre los aspectos que deben vigilarse se encuentran:

  1. Transformación de hábitats.
  2. Presión sobre los recursos naturales.
  3. Cacería de fauna silvestre.
  4. Extracción no sostenible de recursos.
  5. Contaminación del agua.
  6. Desarrollo no planificado.
  7. Pérdida o deterioro de manglares.
  8. Presión sobre especies amenazadas.
  9. Efectos de fenómenos climáticos extremos.

El ICF ha realizado acciones de protección y control de fauna en sectores vinculados con la zona de influencia del parque, incluyendo operativos relacionados con la protección de la iguana verde.

RECOMENDACIONES PARA VISITAR

Quienes visiten el parque deben considerar que se trata de un área destinada a la conservación.

Se recomienda:

  1. Respetar las normas establecidas para el área protegida.
  2. No extraer plantas, animales, corales ni otros elementos naturales.
  3. No alimentar a la fauna silvestre.
  4. Evitar generar basura.
  5. Utilizar los senderos y recorridos autorizados.
  6. No ingresar a zonas restringidas.
  7. Respetar las comunidades locales.
  8. Contratar servicios comunitarios o guías autorizados cuando corresponda.
  9. Evitar ruidos innecesarios.
  10. No comprar especies silvestres ni productos obtenidos ilegalmente de la fauna.
  11. Respetar los ecosistemas marinos y costeros.

UNA EXPERIENCIA DONDE LA NATURALEZA Y LA CULTURA SE ENCUENTRAN

El Parque Nacional Blanca Jeannette Kawas Fernández es mucho más que una playa o una zona de bosque.

Es un territorio donde los ríos alimentan humedales, los humedales se conectan con manglares, los manglares se relacionan con el mar y los ecosistemas marinos completan una cadena natural de enorme importancia.

A esta riqueza ambiental se suma la presencia de comunidades que han desarrollado una relación histórica con el territorio y con los recursos de la costa.

Conocer este parque significa acercarse a una de las expresiones más completas de la naturaleza caribeña de Honduras.

ECO HONDURAS RECOMIENDA CONOCERLO CON RESPONSABILIDAD

El verdadero valor del Parque Nacional Blanca Jeannette Kawas Fernández no está solamente en lo que podemos observar durante una visita.

Su mayor importancia está en todo aquello que continúa funcionando cuando nadie está mirando: los humedales que almacenan agua, los manglares que sirven de refugio a numerosas especies, los bosques que mantienen vida, los ríos que conectan ecosistemas y el mar que completa este extraordinario sistema natural.

Conservarlo significa proteger una parte esencial del patrimonio natural y cultural de Honduras.

Parque Nacional Blanca Jeannette Kawas Fernández

Caribe de Honduras

FICHA RÁPIDA

Categoría: Parque Nacional

Departamento: Atlántida

Región: Caribe hondureño

Sitio Ramsar: No. 722

Superficie aproximada del parque: 78,145 hectáreas

Ecosistemas: bosques tropicales, humedales, manglares, lagunas, playas y ambientes marinos

Principales cuerpos de agua: ríos, lagunas y canales costeros

Flora destacada: manglares, especies de bosques inundables y vegetación costera

Fauna destacada: aves, manatíes, mamíferos terrestres, reptiles, peces, anfibios, moluscos, insectos y corales

Comunidades vinculadas: comunidades Garífunas y otras poblaciones de la zona de influencia

Actividades: ecoturismo, observación de aves, fotografía, turismo comunitario, recorridos acuáticos, turismo de naturaleza, educación e investigación. Valor internacional: Humedal de Importancia Internacional Ramsar.

 

Áreas Protegidas